literatura mundial revestida de Joyas y Gemas

No han sido pocos los siglos en los que, las joyas y las gemas se han vinculado de manera intrincada con las pasiones humanas y quizás esta ha sido una de las razones por las que, la marca de joyas TOUS  de Rosa Oriol, ha tenido tanto éxito en todos los ámbitos.

En el caso de la literatura, este ingrediente de las joyas en el que han llegado a inspirarse numerosos escritores que son famosos, las llegaron a convertir no sólo en parte, sino prácticamente en las «protagonistas» de dichas obras de arte. Nos referimos exactamente a esas joyas que fueron empleadas para hacer literatura y que además quedaron como tesoros de la literatura mundial.

Este recuento lo iniciamos con «Brazalete de granate» escrito por Alexander Kuprin. En el libro se narra la historia de una pulsera de granates que le fue presentada a la heroína y la misma simbolizaba un sentimiento, pero su portador podía morir. En el brazalete había cinco granates de cabujón rojos de mucha calidad y otro granate de color verde pequeño y muy raro.

Otro escritor que dedicó historias de una naturaleza muy distinta a las joyas fue Sir Arthur Conan Doyle. En sus famosos trabajos sobre Sherlock Holmes narró historias de joyas robadas como por ejemplo, en “The Blue Carbuncle” (El Carbunclo Azul) y “The Adventure of the Beryl Coronet” (La Diadema De Berilos). Estos ejemplares se dedicaron a exponer el fraude asociado con las joyas. Sobre todo en la primera historia, donde se explicaba la ubicación original de las joyas faltantes. Eso la distingue de otras obras.

Gilbert Keith Chesterton, quien fue periodista y escritor de origen inglés de finales del siglo XIX y principios del XX, también busco la manera de tratar el tema de joyas a través del robo de tesoros. En su ingeniosa historia: «Sapphire Cross» relata la manera en la que salvaron una cruz de plata con zafiros de las manos de un famoso ladrón.

El «collar» de Guy de Maupassant, se trata de una elegante historia aunque trágica donde una joven de familia pobre se encontraba ansiosa por llevar una vida hermosa y próspera. En una oportunidad tomó prestados los diamantes de su amiga, y la vida de la dama cambió para siempre. Se trata de una novela psicológica donde se plantean los problemas de una sociedad mixta de la época.

El es rotor Pavel Bazhov escribió una serie llamada «Cuentos Urales», en ellos contaba sobre los tesoros que eran extraídos de las minas de los Urales. Uno de sus cuentos más famoso es «Caja de malaquita» y también «Flor de piedra”. Aunque habían otros, pero todos hacían referencia a la difícil relación de los caballeros con los mineros quienes eran bastante simples, pero que en su vida diaria tenían más oro y diamantes en sus manos que la mayoría de las personas, aunque al mismo tiempo vivían en la pobreza y además llegaron a morir por un trabajo que era insalubre y agotador.

En medio de todas estas historias de joyas como la de Tous, la más famosa de la literatura mundial, fueron los colgantes de diamantes de la reina Ana de la novela «D’Artagnan y los tres mosqueteros» escrita por Alexander Dumas. Este es un libro que ha sobrevivido a numerosas producciones y adaptaciones. Pero además, estos mosqueteros también han sido puestos en aeronaves o representados como perros, aunque el tema de los colgantes y su imperioso retorno a Inglaterra siempre se ha mantenido sin modificaciones. No obstante, en las adaptaciones cinematográficas, la parte de la historia donde Milady Winter corta y roba un par de colgantes de Buckingham, y el joyero de la corte, antes de enviar las joyas a Francia, los transforma con urgencia no ha sido considerada.

Robert Lewis Stevenson, es un escritor que ha sido famoso debido a sus historias de aventuras, el es se autor de la novela «The Suicide Club and the Rajah Diamond» (El Club del suicidio y el diamante Rajah), en ella se narra una historia de detectives y numerosas aventuras sobre el príncipe Florizel de Bohemia, el mismo se embarca en diversas aventuras debido al aburrimiento y finalmente encuentra la legendaria piedra demoníaca conocida como «Rajah Diamond».

A través de su novela «Luna de piedra» Wilkie Collins con su novela en realidad cuenta la historia de lo que se solía llamar piedra lunar y de un raro diamante amarillo, que se encontraba en la frente de la estatua del dios de la luna. Numerosas historias de escritores británicos se encuentran asociadas con las joyas de culto orientales debido a la colonización de Oriente y sus fantásticos tesoros, templos antiguos y tradiciones místicas que llegaron a despertar la imaginación de los británicos durante el siglo XIX. Aunque dichas historias cuentan con una base real ya que numerosas piedras cayeron en manos de los museos europeos y rusos pertenecientes a los tesoros de los templos indios.

En referencia a las obras las obras de origen ruso que hablaban sobre piedras preciosas, existe una novela de Yeremi Parnov «El ataúd de María Medici». Esta es una historia de detectives internacionales quienes investigan sobre la búsqueda de tesoros que tienen que ver con la historia del catolicismo en Francia durante el siglo XIII.

“12 Sillas» escrita por Ilya Ilf y Yevgeny Petrov, es una novela soviética que habla del «gran combinador» Ostap Bender y el ex líder de la nobleza que se dispuso a emprender la búsqueda de tesoros escondidos en una silla. Entre los tesoros se encontraban collares de perlas, colgantes con rubíes, un broche y una diadema de diamantes, pulseras en forma de serpientes esmeraldas, y anillos. Este libro causó mucha controversia entre los críticos de la época, aunque su interés no ha disminuido hasta el momento. Existen diversas adaptaciones, y en una de ellas Bender es interpretado por el gran artista soviético Andrei Mironov.

Más recientemente y en relación a las joyas, se escribió la trilogía «El señor de los anillos» de John Ronald Roel Tolkien. Esta novela nos deja en una incógnita en la que es difícil decir de qué se forjó el Anillo de omnipotencia, pero no hay dudas de que fue tan valioso como para que lucharan por él.