La educación efectiva para los niños con autismo

Para alcanzar una educación efectiva en niños que presentan algún espectro autista, se deben tomar en consideración diversos aspectos como: 

Estructura física de un lugar: involucra la manera en la que se encuentra distribuido el espacio, los muebles y los materiales. Lo que el niño o niña puede percibir en un lugar puede informar o sugerir la actividad que va a realizarse, y ello incluye los materiales que se utilizan, y los que no. Cuando un ambiente se encuentra organizado y ordenado, le permitirá al niño a que permanezca en la actividad y motivado por aprender. 

Estrategias visuales: contar con innumerables materiales visuales como dibujos, láminas, fotografías o símbolos, puede ser de gran ayuda para los niños con autismo, tanto en su aprendizaje, como en el desarrollo de su comunicación, incrementando su comprensión y regulando su comportamiento. 

Agenda de actividades: este es un aspecto en el que tanto padres, como maestros tienden a coincidir por lo efectivo que resulta anunciarle al niño a través de dibujos u objetos, la secuencia de actividades que realizaran en determinado día, cosa que le permitirá hacer un ajuste ante lo que sucederá, en lugar de dedicarse a otras actividades que quieren hacer a cada momento. Un beneficio de esta agenda visual, es que les permite tener disposición para realizar actividades que han sido programadas. 

Anticipación: siendo conscientes de la particular manera de procesar la información en los niños con autismo, estos evocan mentalmente las imágenes de lo que ya conocen o ha sucedido con anterioridad. Cuando algo es nuevo o distinto, suele generar ansiedad y malestar. Por lo que, anticipar siempre resulta fundamental y de este modo la novedad o los cambios no los tomaran por sorpresa. 

Llevarlo a conocer y exponerlo a muchos sitios: en líneas generales, los padres evitan acudir a distintos lugares con sus niños cuando estos presentan autismo, debido a que se comportan de forma inadecuada, con pataletas o conductas repetitivas. Ante ello, la reacción natural de los padres es avergonzarse ante las miradas que reciben de forma imprudente incluso culpándolos, siendo tal situación un error, ya que así solo logran que se aísle y no alcance a aprender como comportarse apropiadamente.  

Hacer exigencias que esten acordes a su nivel de desarrollo: cuando un niño con autismo no se interesa en tantas cosas podría estar ocurriendo que no se le ha enseñado lo mismo que a los demás. De este modo, es importante mantener presente lo que a su edad debería aprender en las distintas áreas del desarrollo, desde la motricidad gruesa (movimientos de piernas y brazos); fina (movimientos de precisión con las manos); comunicación, socialización, independencia personal, cognitiva. 

Las instrucciones deben ser dadas de forma apropiada: los niños con autismo frecuentemente no siguen las instrucciones que reciben por lo que continúan en su actividad como si no oyeran, y ello se debe a que no comprenden las palabras que se les han dicho. De este modo, resulta fundamental para su desarrollo, que logren aprender el significado de las instrucciones que se les han dado, para que puedan cumplir de la misma manera en que lo hacen sus demás compañeros.