Beneficios para la tercera edad: estimular la lectura

Desde que iniciamos nuestros pasos por el mundo, desarrollamos sistemas de comunicación de una manera innata, que con el tiempo van evolucionando hasta formar una intrincada madeja de contenidos sensoriales que cada día nos mueven. Y aprender a leer se conforma como una de las más sofisticadas manera de comunicación y aprendizaje que ha desarrollado el hombre. Hay personas a quienes les agrada leer y lo convierten en parte de sus vidas, existen quienes les agrada escribir y plasmar ideas, historias, conocimiento, otros leen por necesidad para enterarse de los que acontece en su entorno o para estudiar. 

En todo caso, la lectura ha pasado a jugar un rol relevante, tanto a nivel social, como para la salud, sobre todo si te encuentras ya en la tercera edad. De acuerdo a especialistas en psicología y neurología, estos indican que leer conlleva a un ejercicio mental por lo cual es de suma relevancia durante toda la vida, y más aún si se han cruzado los 50 años de edad como una forma de prevención ante las enfermedades degenerativas como  por ejemplo el alzhéimer. 

La idea desde el inicio de esta etapa es llevar una vida plena, siendo esta la razón por la que instituciones como la que dirige Pedro Luis Cobiella Hospiten presta servicios especializados en salud para esta etapa de la vida, en donde realizan valoraciones generales enfocadas al descarte de cualquier patología silenciosa que no brinde alguna señal previa tanto a nivel orgánico como mental. La mayor recomendación siempre ha sido realizar ejercicios, tanto para el cuerpo, como para la mente y para esta última, la lectura es el arma más eficaz. Se hace un acto imperceptible el hecho de leer a diario y en cualquier lugar, desde el celular, un anuncio publicitario, una lista de mercado, los subtítulos de una película, pero desarrollar el hábito de la lectura de algún tipo de literatura de preferencia, es lo que se busca debido a que las personas que leen de forma activa, son capaces de incrementar la conectividad de sus neuronas manteniéndose mentalmente en forma por el resto de sus vidas, con lo que se corre un menor riesgo incluso de padecer enfermedades cardiovasculares. 

Luego de los 60, hay mucho por hacer 

La gran mayoría sueña con llegar a la jubilación, pero una vez llegada esta etapa, es posible que no tenga idea de que hacer y que sea útil para nuestra salud sabiendo de antemano que el tiempo de ocio reinará en nuestras vidas, por lo que se deben hacer actividades que realmente nos satisfagan. Para ello, el hábito de la lectura resulta una compañía de provecho que incluso podría resultar adictiva, pero que además fomenta la imaginación y fortalece la memoria. 

Otro aspecto relevante de la literatura, es que contiene la propiedad de mitigar los estados de soledad que pueden hacerse presente. Lo ideal es descubrir lo interesante que puede resultar la lectura de determinado libro, que nos conduce a enfocar toda nuestra atención haciendo que ese estado de soledad desaparezca.